23 /Octubre/2007

(3) BARCOS PARA TURISMO FLUVIAL

Vuelvo con la matraca de las vacaciones. Vale, ya se que soy una pesada, pero yo me he pasado muchos ratos buscando cosas sobre este asunto, y si ahora puedo poner algo que le sirva a algún interesado en ello… pues me daré por satisfecha. Y el que no quiera, que no lo lea, y yastá.

Bien. Pues vamos a ver los barcos.

Hay muchos modelos: grandes, pequeños, más lujosos, normalitos… y como nosotros vamos a ser un ciento de gente, vamos a necesitar dos. Porque no hay barcos tan grandes como para que entremos todos en uno. Así que hemos reservado dos: uno para seis y otro para siete personas. Es verdad que hay alguno que anuncian como para doce personas; y teniendo en cuenta que nuestro tripulante número trece será un bebé de ocho meses (que aún no ha llegado a la familia), tal vez nos hubiéramos acomodado. Pero también es cierto que habríamos alcanzado un grado de hacinamiento próximo al nivel patera. Y tampoco es eso; que para una vez que nos soltamos el pelo, hay que procurarse un mínimo de confort, o si no se queda uno en casa.

Te aconsejan -además- que, si puedes, cojas siempre un barco con más capacidad que la que necesitas, porque el espacio es un tanto reducido, y si hay que hacer la transformación del salón en dormitorio cada noche, al final se hace muy pesado el viaje.

Y ahora viene lo más importante: la foto.

riviera920grd36852.jpg

Este es el barco pequeño; eslora 9,20 m. y manga 3,50 m. y la distribución de los camarotes es la siguiente:

92094648.gif

Observen el dominio que demuestro en cuanto a la jerga náutica: babor, estribor, manga, eslora, camarotes… me estoy convirtiendo en un auténtico lobo de mar (de agua dulce, juas juas!).

En la próxima entrega: foto del barco grande.