25 /Noviembre/2005

LOS ANUNCIOS DE LA TELE… ¡QUÉ CRUZ!

Ultimamente me tienen hasta el gorro… y menos mal que no veo demasiado la televisión, pero es que los anuncios que nos atacan en esta temporada son de pena. Y mira que soy fan de la buena publicidad, que tiene que decir lo máximo con una duración increiblemente corta. ¿Hábéis visto el de SONY con las miles de pelotitas de colores? Es precioso. Vamos, que es mejor ver anuncios, y a ratitos interrumpirlos con la película.

A lo que iba: el terminator que se carga la pared de su casa para comprarse otro coche… no tengo palabras. El erizo de no se qué seguro es autenticamente insoportable. Un coche que se queda más pequeño que un miniperro que no se de dónde sale. Estamos en un país con un altísimo índice de automedicación y no hacen más que anunciar fármacos diversos.

Claro que pocas cosas pueden superar a la visión de una loca que se lanza de espaldas al suelo para envolverse en unos quince metros de tela y salir tan fresca y tan finita, con un vestido como un guante. Y como remate, los ferrerorocher de la preysler, que cada invitado que pasa se coge uno y… ¡tacháaaaaaan!… ni que el camarero fuera Tamariz; en la siguiente escena vuelve a estar la pirámide doradita, completita, perfectita….