Con lo poco-poquísimo que me gusta a mi este rollo. Y por si fuera poco toda la parafernalia que acompaña al evento, pues que me van a poner en mi calle adornos luminosos. Es que no paran, porque es una calle pequeña, no muy ancha, mayormente birria, vaya. Pues nada, que no te libras, y que no puedes abstraerte. Te rodean, te atacan desde todos los flancos. Total que, como alguna cosa buena hay que buscarle, pues por ejemplo los turrones, que ESOS sí que me gustan (que son una perdición, vaya). Y ya puestos, os dejo la receta de la compota navideña (hay miles diferentes). Parece que es típica del País Vasco en Navidad, pero supongo que en otros lugares también se come, ¿o no? Pues eso.
28 /Octubre/2003