Aquí nos calculan el ipc en base a una cesta de la compra que cualquiera sabe con qué criterios se hace. Que sube el pollo, todos a temblar, y que bajan las patatas, pues tan contentos. Pero para tener una conciencia clara de lo que se compra, tendríamos que ir preguntando uno a uno a todos los ciudadanos, cosa bastante complicada.
Pero… seguro que todos hemos olvidado alguna vez nuestra lista de la compra en la caja del supermercado, o en el mostrador de la tienda de la esquina. Pues resulta que hay alguien que, según se las encuentra, las publica en su blog ; escaneando el papelito, debidamente identificado el lugar y fecha del hallazgo, y con transcripción de los datos que a veces son ilegibles.
Así que tal vez encontréis aquella lista que se os olvidó un día en el Alcampo o Eroski de turno…
¡En internet se encuentra de tó!